Las visitas en grupo, en el móvil de cada visitante y en su idioma
El guía marca la parada y le llega a todo el grupo a la vez
Albaia
AlbaIA sustituye los receptores de audio por el teléfono que ya lleva cada uno: la misma parada, al mismo tiempo, y cada visitante en el idioma que haya elegido.
Las visitas guiadas en grupo se apoyan desde hace años en receptores de radio que hay que repartir, recoger, cargar y desinfectar. AlbaIA los sustituye por el teléfono que cada visitante ya lleva encima.
Se reparte la orden, no el audio
El guía abre una sala, el grupo entra con un código y a partir de ahí el guía va marcando la parada. Lo que viaja por la red es esa indicación —«vamos por la parada cuatro»—, no un archivo de sonido para treinta personas: por eso aguanta la cobertura de una plaza llena, que es donde fallan las soluciones que reparten audio.
Cada uno en su idioma
Cada teléfono reproduce la parada en el idioma de su dueño, de modo que un grupo con cinco idiomas distintos escucha lo mismo a la vez sin que el guía tenga que repetir la explicación tres veces. El sistema corrige además el desfase entre relojes para que todos vayan por el mismo sitio.
Al terminar, el grupo se queda con la guía en el bolsillo y puede seguir preguntando lo que no dio tiempo a contar.
